Lunes, todo programado. Después de las vacaciones de Semana Santa me propuse afinar al segundo para sentir que avanzo. Ya sabes, recuperar el tiempo que no trabajé en vacaciones.
Me pongo a terminar de escribir y editar lo escrito ayer. Es una entrada de blog de la reunión mensual de Mulleres Ártabras que este mes organizamos en mi consulta.
Termino, optimizo la imagen añadida y cuando, por fin, voy a publicar la entrada, me dice: Parece que estás desconectada… Nada, se quedó sin publicar.
Subidón de mal humor…
Se lo comento a mis hijos por el grupo de whatsapp y me confirman que ellos en Madrid, están sin luz también…
Oigo ruidos en la escalera. Un pitido, voces. Identifico el pitido, es el ascensor.
Un chico se quedó encerrado. Por suerte los vecinos lograron sacarlo bastante rápido.
Una vecina nos aclara: Es una caída a nivel nacional…
Escribe Jose Luis al grupo de whatsapp de Mindfulness. Ha confirmado la noticia y avisa de que compremos pilas, para estar informados.
He agradecido hasta el infinito esta recomendación porque me ha dado la vida.
Solo queda aplicar todo aquello que te ayude a pasar este evento de la mejor manera posible. Nuestro hábito de meditación tiene que servirnos para algo.
Una vez asimilada la situación queda organizarse el día para que no te organice el día una mala jugada.
Me voy por pilas y decido comer temprano.
Luego me fui a dar un paseo. Hacía un calor anormal.
Y después, a media tarde, tocaba meterse en casa. Encarar la noche. Me acordé de llevar la batuta.
¿Cómo estoy? ¿Qué necesito? Son preguntas que te ayudan a ver, a centrarte, a tiempo de intervenir. La pregunta es un arma muy eficaz. ¿cuál es mi faro? ¿Quién me alumbra?

Las respuestas me mantienen tranquila. Me ordenan. Es un trabajo que mantiene mi mente ocupada.
Recordé la metáfora del ajedrez. Soy el tablero, sostengo la partida. No sé si ganarán las fichas blancas o negras, yo las sostengo en perfecto equilibrio.
La meditación me ordena: RAIN
R, Reconozco
A, Acepto
I, Investigo
N, Nutro
Todos hemos reconocido miedo. Era una situación que asustaba. Y el miedo se hace el amo en una situación de incertidumbre.
Lo bueno de tener entrenada una ruta alternativa, una opción que te ata a ti, en este momento, te permite salir del miedo. Abandonar escenarios catastróficos porque son futuribles. No está pasando ahora.
Me puse un picoteo temprano para cenar.
Cuando recogí, busqué unas imágenes y me sumergí en el dibujo. Un buen papel de acuarela, los pinceles y unos pocos pigmentos de color y a disfrutar. ¡Me nutre!
Comenzó a anochecer. Encendí unas velas. Todavía veo…

¡Funcionó!
Y la radio, acompañándome…
Recuerda: R econocer, A ceptar, I nvestigar y N utrir…
En definitiva, aprender a vivir desde lo que está en tu mano. “Si no está en tu mano, que no esté en tu cabeza” No es fácil hacerlo sin entrenar… Aprende porque eres el responsable de tu bienestar, nadie te lo entregará, tú lo harás a tu medida.





