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Mi cuaderno de Bitácora

Este es mi lugar para parar, escribir y observar.

No encontrarás artículos largos ni grandes reflexiones, sino pequeñas notas del día a día. Algunas veces será solo una frase, otras un pensamiento más profundo. Lo que sí encontrarás siempre es sinceridad, pausa y una mirada hacia dentro.

Escribo para conectar conmigo, pero también para compartir ese viaje.

Por si tú también estás en proceso, por si a ti también te sirve leer algo que te haga sentir un poco más acompañada.

Puedes leerlo en orden o saltar al día que te llame. Cada entrada lleva una fecha y un título corto. Esto no es una agenda ni un diario tradicional. Es un cuaderno de bitácora: la escritura como brújula

Explora aquí mi bitácora y ve al día que quieras

Día 1 «Todo lo que aquí escriba»

Todo lo que aquí escriba, estará ligado a la actualidad de mi trabajo. Reflexiones, sensaciones, emociones… Así será mi cuaderno.

Descubrirme, ser mi propio espejo, me ayudará.

Será tener atada a mí la vía al aprendizaje.

Cada día es nuevo, y este cuaderno será la prueba de que cada instante está lleno de posibilidades en cuanto a la sensación y  la emoción que despierta.

Será a la vez un ancla y un recordatorio para encontrar el camino a ese sitio donde anide mi flexibilidad mental. 

El ancla me animará a permanecer, a no olvidar mi tarea.

Mi cuaderno tiene vocación de diario, de bitácora, de balance, de travesía,  para evaluar mi propio avance en mi capacidad para equilibrarme.

 Es, por tanto, evolución tambien.

La escritura es una maravillosa forma de leerte, de repaso… 

Porque le quita peso a la memoria y te ayuda a grabar, ampliando el conocimiento y reposándolo, hasta que de manera natural, lo recuerdes.

Mi cuaderno será mi memoria, esa que cuando pasa un poco de tiempo y relees, compruebas que no recordabas ese momento.

 Y puede que coincida que ahora esa experiencia sea un tesoro.

La mejor manera de medirme, de recordarme que mi trabajo no es un Estado, sino una andadura porque la revisión me marcará el avance positivo, la mejora.

¿Y qué decir de esa mirada continua hacia dentro?

 Ese lugar del que continuamente escapamos, porque puede incomodarnos.

La propuesta a mí misma es cruzarlo, transitarlo, es un buen trabajo para acostumbrarse a ver, a limpiar, a coquetear con mi bienestar aun sabiendo que para llegar a él, el trabajo es de poda, de limpieza, de componer o recomponer el camino a cada paso. Con aciertos o con errores…

Día 2 «Clara llegó inquieta»

Clara llegó inquieta.

– ¿Cómo estás?, pregunto yo

– Como una cabra, contesta Clara. 

Tengo ansiedad… Es una respuesta frecuente en ella

¿Conoces ese momento en que aunque quieras calmarte, no puedes? 

Es tal el nivel de desconexión contigo que son tus emociones las que han tomado el control. 

Dirigen ellas y no sabes por dónde se sale de ahí.

Ya hemos hablado de que la llave de la calma la tiene la respiración pero hay veces que no puedes pasar del ritmo frenético de un día de caos a parar y entrar en calma, así, directamente. No es fácil en ese momento.

Ya explica Nazareth Castellanos que para poder llevar la atención a la respiración y al cuerpo, lo indicado es hacer ejercicio. 

Llevar la atención a las sensaciones del cuerpo pero en movimiento, facilita el abandono de la mente que es lo que necesitamos.

Movida por los beneficios de la práctica del Chi Kung, tanto en sesiones de logopedia, como en momentos de estrés para la conexión, para estar en ti, ahora, para sincronizar la respiración con tu movimiento, empezamos la sesión haciendo unos ejercicios.

Son ejercicios suaves, fáciles. 

Te gustan porque son como un baile contigo que te van llevando justo a donde queremos ir, a la concentración, 

La perfecta combinación de la inspiración con una parte del ejercicio y la espiración con la otra parte crean un ciclo rítmico, y no hay nada que le guste más a tu cerebro que el ritmo.

El ritmo es  secuencial, previsible… Le permite al cerebro olvidarse de la incertidumbre y crear momentos de confianza.

Ese movimiento lleno de armonía y suavidad fue llevando a Clara a la calma.

 Apenas unos minutos de eser ejercicio que es más un baile delicado que activa tu nervio vago y cambia el momento porque te lleva a donde querías ir y no encontrabas el camino…

La misma pregunta que al llegar:

– ¿Cómo estás?

– Relajada…

Me encanta mi trabajo…

Día 3 «Si lo que inicias es un proceso»

Si lo que inicias es un proceso, has de tener paciencia, tiene su tiempo.

Cualquier intervención, es para cambiar, incorporar, integrar algo. No va a ser de hoy para mañana.

Llegas tímida, o preocupada, u obligada y entonces el rechazo se respira en el ambiente…

Solo la paciencia, el actuar como si no viese tu actitud, me permite cultivar mi sitio e ir ganando terreno, sin que te des cuenta.

Estoy segura, el Mindfulness me ha ayudado a entender que no es por mí, sino por ti. No es nada personal hacia mí, es más bien inseguridad hacia ti misma, el  miedo al avance de la enfermedad, el no querer, el no aceptar…

Lo bueno, lo que me trae a anotar esto aquí es el cambio. Es el ver que ahora, una vez pasado el período de adaptación, de verte tratada desde la cercanía, aprobada y validada, ya confías. Ya vienes cómoda, trabajas sin temor a equivocarte…

Esa sonrisa al llegar, la calma que alcanzas con los ejercicios de respiración… El cambio en el trabajo específico de lenguaje… El reconocer que ya no sabes estar sin venir…

Es todo un homenaje a la constancia, a la paciencia y al hábito ya…

Los procesos son un espacio de tiempo pero de tiempo aprovechado, que siempre evoluciona.

No desesperes, confía, porque los procesos son construcciones nuestras, personalizadas, adaptadas a todo lo que necesitas… Mi primer trabajo es ganar tu confianza… Y eso, ya lo hemos conseguido…

Día 4 «Hoy es domingo de Ramos»

Hoy lunes, 31 de Marzo de 2025 es domingo de Ramos para mí. Siempre se estrenaba ese día.

Es lunes pero estreno web. Es algo que me llena de propósito y cambia totalmente mi emoción.

Hoy es fiesta.

Hoy es bonito.

Amanece un nuevo rincón donde comunicar contigo. También donde compartir: nuevos talleres, niuevas actividades.

Una nueva ventana se abre aquí.

Quedas invitad@ a pasarte por ella. Espero que siempre haya flores…

Día 5 «Eso que funciona aunque tú vayas en automático…»

Siempre fui mucho de radio. Es didáctica y salen buenos contenidos.

Una de las últimas entrevistas que escuché hablaba de la Universidad. ¿Pública o privada?

El profesor entrevistado, de la Privada, opinaba que el único objetivo debería ser la mejora de la calidad en ambas. Está bien ofrecer calidad, mas que nada porque empieza la formación y proyección para el resto de tu vida.

Confieso que nunca había reflexionado sobre esto:

«La calidad de la arquitectura moldea el comportamiento. Ningun estudio sobre la calidad de las Universidades incluye nada sobre esto»

Me dejó reflexionando mucho rato.

Como llevo tiempo practicando eso que llaman bajar al cuerpo, he traído un recuerdo de una visita a un lugar cuya arquitectura es emblemática, para observar como me sentí.

Enseguida comprobé que es cierto, que mis emociones y sensaciones, cambiaron.

Hay espacios sobrecogedores.

Cuando me vi en Notre Dame me invadió el silencio que había, siendo un espacio lleno de gente.

Turistas y oradores estábamos recogidos en un sitio de culto, modificando completamente nuestro comportamiento. Sin juzgar, sin necesariamente, pertenecer…

Y se me había pasado. Queda demostrado, una y otra vez. Sin atención, se te pasan muchas cosas. No las ves.

Y tú? sabías del poder de la arquitectura para moldear el comportamiento? ¿Lo has sentido?

El cuerpo es clave para sentir y hacerlo conscientemente. No es en la mente, es en el cuerpo donde está siempre lo que buscamos. Es un archivador imborrable.

Dia 6 «Usad el poder que tengáis para hacer el mundo mucho mejor»

Hoy he leído un post en instagram de Ana Belén Arcones que inspira mi diario.

Profesora que fundó y dirigió una escuela pronunció esta frase en la graduación de una promoción:

Se convirtió en un signo de identidad de la escuela. Hasta aquí lo que cuenta Ana Belén.

No hay mejor deseo para cualquiera.

No hay objeción alguna, ¿quién se atrevería?

No hay objetivo más encomiable.

Es inmenso el poder transformador de la educación, la formación, la enseñanza…

No eres la misma persona después de sumar en tu haber otro aprendizaje y no es sólo acumular conocimiento…

Es la capacidad de relacionarlo con lo ya sabido,

es fortalecer la reflexión,

es abrir vías para la apertura, una nueva mirada al mundo.

Difundir el valor transformador del aprendizaje es lo que me mantiene aquí. Es por lo único que he abierto esta casa, esta ventana.

He ido de un aprendizaje en otro, siempre guiada por el ansia de resolver dificultades. Puedes leerlo en la página sobre mí, en esta web.

Yo ya gané! Es una decisión la que te separa de tu bienestar

Día 7 «El día del libro se celebra a diario»

Un día como hoy siempre regalaba un libro. Todos los años pasaba buena parte de la mañana del 23 de Abril, de librerias… Siempre con compra. Un libro para mí, otro para regalar.

Me encanta el libro.

Es un amigo silencioso y locuaz.

Te acompaña, te transporta, y abre para ti cualquier escenario.

Aprendes a caminar con los zapatos de cualquiera. Te adjudica cualquier rol, pero con todos los matices que debes conocer, para poder vivir en cualquier tipo de personaje.

Te divierte como nadie, porque se nutre de tu colaboración. Nunca te cierra el paso, al revés, te abre a nuevas aventuras que amueblas tú, porque te reflejas en el personaje que habitas… Por eso es democrático el libro, porque te permite recibirlo desde tu realidad.

Viajas, lloras, descubres realidades que no has visto, pero que bien narradas te ayudan a meterte en otros zapatos, y vivir descubriendo realidades.

Enriquece tu mundo porque tu mundo es tu lenguaje. Todo lo que limites tu lenguaje, estará limitando tu universo. Acotado por la incapacidad de ver o imaginar lo que no puedes nombrar.

Acuérdate, leer es crecer… Y solo se sabe lo que se sabe decir

Lee, pero no solo hoy… cualquier día es el día del libro.

Día 8 «El acoso escolar tiene cómplices»

Hoy me he despertado temprano, como casi siempre, no eran la seis.

Me pongo a leer, algunos post que sé que son interesantes, en Linkedin.

Tropiezo con un artículo publicado en una revista de Gijón, que habla sobre la violencia escolar sufrida por una adolescente y que, con 20 años, termina en suicidio.

Es desgarrador leerlo porque no es una noticia, es un análisis. Es la confirmación de lo que siempre pensé. Esa violencia tiene apoyo. El no ponerte en contra, te sitúa a favor.

La comunidad educativa mira para otro lado. Seguramente, no tiene herramientas, ni formación, y por lo leído hoy, tampoco tendría apoyo.

Es un caso el de hoy donde la chica deja una carta. Y en ella explica que los acosadores son hijos de familias conocidas. Por más que la chica y su familia piden ayuda, el centro ayuda a silenciar el caso… Así que tenemos todos los elementos para brindar soledad, miedo, depresión y finalmente, suicidio.

20 años, amante de los animales, una niña con altas capacidades que cansada de una lucha que no lleva a ninguna parte, donde crece el miedo y la angustia, pide ayuda. Pero no hay nadie al otro lado dispuesto a hacer equipo con ella.

Ya sabemos lo que pasa con el acosado y su familia. La soledad se convierte en impotencia y viven encarcelados en el terror. La vida es difícil de encarar porque no hay salida.

Vamos a meternos en la piel  del contrario.

 ¿Cómo te sentirías si fueses el padre/madre del acosador?

¿Qué harías?

¿Te sentirías bien intentando silenciar la cosa y que a tu hijo/a no le quede esa mancha?

¿O te darías cuenta de que eres parte de eso que hace tu hijo, de que tienes tarea…?

No es un caso aislado. Esto crece, cada año el número de casos aumenta. Y arranca de un fracaso familiar.

Cuando unos niños pueden actuar acosando de manera indolente van dejando una estela de ineficacia educativa. Sin límites, sin apego seguro, sin valores… Han llevado una educación de granja, de engorde, tienen cubiertas necesidades básicas y ya. Nadie ha cultivado respeto, empatía, límites…

 ¿Quién estaba en casa?

¿Quién está detrás de ese déficit en su responsabilidad?

¿Dónde está ahora?

El que firma el artículo denuncia que dos años después no ha cambiado nada, no ha habido respuesta. A pesar de que en su carta de despedida nombra el centro educativo.  Ahí siguen todos los implicados tan ricamente…

No es ineficacia, es complicidad. Todo apunta hacia otro lado, no vemos, no tenemos nada que hacer.

Porque padres/madres de los otros compañeros:

¿No veis nada, tampoco?

¿Una niña puede sufir acoso durante años sin que nadie vea nada?

¿No podría ser un tema del que se ocuparan las asociaciones de padres?

Hay mucho trabajo por delante

El protocolo debería ser drástico. Incluir una investigación de qué está pasando en esa familia para que su niño sea violento, acosador y no consiga ver el dolor de la víctima.

Implicar a todos es la única solución. Educar, reinsertar, moldear comportamientos es la única solución pero para eso hay que encarar, invertir, comprometer, no girar la cabeza.

Esto no se arregla con una Justicia más rápida ni más inflexible.

Todos somos cómplices… si nadie hace nada.

Día 9 «Me cundió»

Hoy ha sido un día raro.

Raro porque empezó con ausencias, que obligan a cambiar el plan, siempre descoloca.

Raro porque nada continuó por donde estaba previsto…

Y raro porque acabas con el ánimo más decaído, y no lo esperabas.

Un curso a las 14:00, interesante, pero con menor concentración. Espesita. Eso me hace sentir peor…

Recuerda que sin emoción no hay aprendizaje…

Comer cualquier cosa porque a las 16:00 hay que entrar en otra reunión, que fue muy bien pero mi atención estaba tocada. No mucho pero lo suficiente para darme cuenta de que me iba y volvía continuamente.

Después quise trabajar en un nuevo proyecto y tuve que echar el freno, salir a dar un paseo, tomar el aire… Andar

No puedo decir que fuera un mal día, porque hubo cosas buenas:

El café con Marina,

la conexión conmigo hasta darme cuenta de mi atención dispersa y de dónde venía…

Pero fue raro.

A las 19:00, clase de MIndfulness. Iba pensando, hoy no voy a dar la talla. No voy fresca…

Empezó la clase y el poder del grupo es transformador. Se modificó totalmente mi energía.

Yo misma tardé en convencerme de probar el entrenamiento en grupo. He de reconocer que tardé en probar.

Ahora lo defiendo con toda mi fuerza. Lo compruebo día a día, tiene mucho poder.

Empezamos la meditación. Silencio, solo se oye mi voz y la respiración de los que estamos allí. El hábito y mi cuerpo me avisan de que entramos en el refugio. No hay resistencia, vamos entrando en calma, ellos y yo.

El refugio ya es el cuerpo. La calma es compartida. Nos sincronizamos, vamos al unísono. Se respira el cambio de onda.

Cómo se crea espacio, como se libera la mente, qué bueno es saber transformar el malestar en simplemente, estar. Qué importancia cobra el saber que puedes, que funciona, que te alivia.

Me acompaña y me hace confiar esa actividad que es capaz de fabricar calma. Compartir espacio de meditacion sin objetivos, sin nada que demostrar, sin nada que conseguir… Solo respirar y sentir, observar lo que está aquí…

Cuando acabamos Begoña me mira y me dice:

– Me cundió…

Si ella supiera el paso de gigante que he dado yo hoy, le daría un elevado exponente a la palabra «cundir»

Día 10. “Hoy no es el día pero lo celebraremos”

Me gusta, de siempre, saltarme las celebraciones del día de …

Hoy no es el día mundial de la dislexia pero seguimos aquí, tú y yo.

Tú, a veces desmotivad@, a veces dolid@ y resignad@. Yo de espectadora, de testigo.

Quería hablar contigo, un día cualquiera. Hoy que hay que volver a batir el cuero y a veces, no se deja, el cuero digo…

Sé que sientes que todo es más difícil

para ti que para los otros,

que te vas quedando atrás,

que no puedes llegar al mismo sitio al mismo tiempo que todos,

a ti, se te complica.

Me gustaría que acogieras con agrado la idea de que hoy, al final del día, solo se termina hoy.

Mañana vuelve a amanecer y la vida la enganchamos donde queramos empezar a construir.

Que hoy caes y mañana puedes volver a empezar donde lo dejaste.

La dislexia no determinará tu vida, porque tú eres mucho más, tu sendero es único y esto no debe ser una competición.

Disfruta el recorrido porque tienes muchas otras habilidades que te ayudarán a confiar en ti.

Nunca un error es un fracaso,

es el punto de partida de mañana,

es el punto de apoyo,

es el sitio exacto donde no funciona.

Ese aprendizaje no te fallará.

Cultiva paciencia porque será tu fortaleza.

Anota tus tiempos y aprende sobre la ruta de tu aprendizaje, aplica el principio de la repetición.

Esto ampliará tu confianza en ti.

Edison fue expulsado de la escuela porque no aprendía al mismo ritmo que los demás…

Y tiene 1093 patentes a su nombre en Estados Unidos.

El mismo reconoció que antes de que la bombilla alumbrase, encontró 10.000 maneras que no funcionaron…

No se desanimó, mentalidad fuerte, confianza y repetición. Es una manera de insistir.

El 90% del éxito consiste, simplemente, en insistir. Woody Allen

Quédate donde te sientas segur@, descansa pero no desistas.

Confiar en ti es la clave.
Saber que puedes.
Saber que quieres.

Fortalece tu mentalidad, fortalece tu confianza.

Si resuena contigo, escríbeme. Junt@s uniremos fuerzas!

Día 11. «Me he llevado un capón»

Hoy descubro que hay emociones guardadas.

Que las pierdes de vista y crees que han desaparecido.

Pero cuando no cuentas con ellas, brotan. Aparecen.

Con las noticias de los Papas, el que se fue y el que salió elegido, aparece la imagen de la persona compasiva.

Uno y otro, a nada que te acercas, lo ves. Son dos personajes intensos, humildes, volcados en el bien pensando en otros.

La imagen de lo que debería haber sido la Iglesia, siempre.

En lugar de hacer valer el miedo, demostrar que saben vivir desde los valores que predican…

Volví a ver todo aquello que vivíamos en el colegio…

¿Por qué creía que se habían esfumado?,

¿por qué no los encontraba?

Hay una frase de Tony Robbins que dice: «Donde pones tu atención, fluye la información»

¿No existían personajes con valores? o ¿Era yo que no estaba atenta?

Día 12. «Esos días productivos… Yo medito»

Hoy ha sido un día genial. Trabajo del que cunde.

Por la mañana día de taller: Bullet Journal.

Siempre que hago el taller y me zambullo en el método, lo interiorizo un poco más. Es interesantísimo y necesario porque hace un paseo por todas las necesidades del orden y la productividad.

Ese orden que pretendemos poner fuera, encendiendo el foco y apartando lo superfluo, se instala dentro y nos aparta el ruido mental.

Sacar todo de la cabeza al BuJo, apartando la distracción, nos centra en lo esencial.

Eso nos permite reducir estrés al mismo tiempo que invertimos en un cambio de mentalidad. Es un avance hacia lo positivo.

Voy a seguir hablándote de él. Es una ayuda grande

Por la tarde, varias clases de Mindfulness y un nuevo taller de Iniciación.

Vinieron 10 personas. Era la primera vez que hacían meditación menos dos de ellas. Me encanta verlo.

Se quedan muy sorprendidos porque no esperan esa profundidad manejando la respiración y la atención. Sensación de haber estado lejos, apartado…

El efecto es inmediato. No es lo que buscamos, solo queremos aprender a manejar nuestro foco pero, como en el bullet Journal, cuando apartas el ruido mental y te concentras funciona como un bálsamo sedante.

Al final, una pregunta:

-Dime una palabra que defina como te sientes…

Es la pregunta obligada y que recoge mucha información…

Siempre salen las mismas palabras, calma, relajación, tranquilidad…

Pero ya es la segunda vez que alguien dice:

-No entiendo como no tenéis lista de espera para venir aquí…

Es también muy necesario saber crear tu paz y administrarla

Dia 13.- ¿Tienes recursos para hablar en público?

Este sábado estuve en la obra de teatro de Lolita Flores: Poncia.

La interpretación fue impecable. Directa, sin adornos. Hasta el decorado era sobrio.

Atraviesa los diferentes actos ella sola, con aplomo en un teatro lleno pero en silencio. Por momentos sepulcral.

Mi reconocimiento a la riqueza expresiva que presidió su actuación.

Considero muy difícil tener todo el texto en la memoria y encajar cada palabra con el tono correspondiente.

La hemos visto llorar, reír, gritar… de manera magistral. Todo el monólogo como una seda, fluía suave en voz, palabra y movimiento.

Hablar en público impone. Probablemente por la intensidad que intuimos en la mirada de la audiencia. Sabemos que el lenguaje no verbal es de una importancia capital. Y en esta ocasión la soltura de movimiento es protagonizada con una plasticidad magistral.

Estás viendo y estás aprendiendo. Viendo como se funde con el personaje, como es «verdad» que sin la soltura y el movimiento del cuerpo, no comunicas. Una voz por si sola, por muy buena dicción y tono que tenga, no es nada.

Me hubiera gustado poder grabarte una pequeña parte de su actuación para que pudieses ver lo que es meterse en el papel despojada de condicionantes. Para palpar la convicción del: «Puedo»

Pensando en esto último, y ya que ella al terminar la obra comentó su edad, estuve dándole vueltas a la capacidad para estar en un monólogo, una hora.

Piensa por un momento si fueses tú si podrías, olvida la vergüenza, mira si en algún rincón encuentras recursos para exponerte con éxito.

¿Podrías aceptar una exposición de una hora, sol@, sin nadie más que tú, sin que las miradas puedan desviarse, sin que otro blanco te acompañe?

Voy a intentar ayudarte. Tendrás un pequeño curso aquí, para aprender a soltarte. Estate atent@

Día 14.- «Con que poco puedes beneficiarte de Mindfulness»

Hace una semana hice un taller gratuito en @Momaep, Ferrol, para ayudar a difundir. Para que pueda acercarse gente a la práctica y conocer sus beneficios. Llevárselos puestos.

Conocí a E. Se anima a venir y disfruta la clase. Al final del taller pido una palabra que resuma cómo te sientes. Nos contó que «estaba flipando» porque se sentía flotando.

Un primer acercamiento le clarificó el «para qué» usar esta herramienta de calma.

Se anotó y esta semana ya vino a la clase, se incorporó al grupo.

Y de nuevo, al final, volvió a contarme cómo se sintió. Otra vez ligera, blandita.

Pero esta vez, además, contó que le habían hecho entre las dos clases, dos resonancias magnéticas.

Suelen ser angustiosas para muchas personas.

Se dedicó a repetir la meditación que había hecho conmigo en clase. Pasó en la misma mañana dos pruebas que agobian y las pasó sin sufrir porque supo salir de la escena agobiante y vivirla desde las sensaciones del cuerpo.

Salí de esa conversación optimista, con ilusión renovada.

La aplicación práctica de Mindfulness suaviza tu vida.

Voy por buen camino. Mi labor, además de las clases, es difundir, difundir, difundir…

Seguiré difundiendo porque todos mejoramos nuestra visión y por tanto la forma de relacionarnos con las cosas que nos afectan, reduciendo el sufrimiento.

Si tú quieres probar una clase puedes hacerlo. Anótate en la web a mi taller gratuito el 26 de Junio.

Y muy pronto te avisaré de la fecha en la que lo haremos online, en @kika_mindfulness. Anótate en la web. Tienes el botón ahí, abajoooooo…

Si ya has meditado conmigo y quieres darte una «dosis de recuerdo» anótate también, puedes disfrutar de una clase gratuita en grupo, para hacer un reinicio.

Os dejo aquí dónde anotaros:

Dia 15.- Ayer hicimos el taller gratuito

Qué bonito cuando se llena.

Esa imagen de tantas personas en la esterilla, imagen de relax, es motivadora, es inspiradora.

La sala estaba preciosa. Llena, el sonido de los cuencos tibetanos flotando en el silencio y acompasando los latidos…

Ha sido organizado para acercar el Mindfulness a quien quiera probar. Ha sido un empujón para difundir.

Es cierto que en vacaciones dejamos el tiempo en desorden, y sin embargo, bien organizado, nos permite hacer unas vacaciones con descanso y a su vez con pequeñas porciones de «cositas» que en otro momento no podemos.

Aprender a meditar en momentos de estrés, es más difícil. Porque precisamente, te falta claridad, tienes niebla mental, y una atención deficitaria.

Es por eso que organizamos este taller, enfocado a iniciarse en verano, sin prisas, sin agobios porque tenemos más tiempo.

Es la idea, aprender, dedicarle un tiempo para cuidarnos, cuando estamos más holgados.

Si necesitas probar para organizar tus prioridades, para gestionar tus emociones en situaciones difícilies, puedes unirte.

Arranca este verano en Asthanga Yoga.

Día 16.- Te presento los cuencos tibetanos… Encantada

Vibración y sonido nos ayudan a regularnos

La semana pasada me escribió Blanca.

No podía asistir al taller gratuito pero quería probar una sesión.

Quiere meditar pero no puede sostener la postura…

Ha empezado a meditar hace tiempo. Se siente atraída por el mundo de espiritualidad que sostiene la meditación. Le resulta difícil.

Me recuerda a mí cuando yo empecé. También lo hice por mi cuenta. Enseguida noté beneficios pero cuanto más practicaba más dudas me asaltaban. Por eso busqué acompañamiento. Porque veía difícil que estuviera haciéndolo bien.

Llegó a la consulta a primera hora de la mañana. Hablamos un rato de las dificultades que encontraba, en la postura y en mantener la atención… No estrés, no ansiedad…

En la sesión, entramos en la meditación de forma gradual, situando nuestra atención en el cuerpo. Buscando un ancla para que nuestra atención tenga a donde volver.

El problema con la postura lo neutralizamos. Empezamos tendida en la camilla. La postura, si empiezas sentanda, no es cómoda. Si también eres novata en la meditación, al final, te distrae la sensación de querer controlar todo…

Blanca nunca había escuchado los cuencos tibetanos. En la sesión los lleva encima. Siente la vibración. Más anclaje… Y escucha el sonido.

Hacemos la meditación. El gesto se va relajando a pesar de que la veo atenta. No se duerme, se va relajando… Y no buscamos esa relajación pero aparece, se cuela en la sesión. La respiración se encarga. Dirige toda la orquesta fisiológica.

Ya está descrito por los científicos que la respiración serena, profunda, con atención sostenida funciona igual que la medicación, pero sin sus efectos secundarios, no deseados.

Terminamos la meditación. Salimos lentamente, haciendo una transición amable, cálida. Permitiendo que sea el cuerpo el que vaya activándose de nuevo, sin prisa.

Lo que viene ahora ya lo vi y ya te lo conté muchas veces.

Blanca se quedó prendada del sonido de los cuencos. De la limpieza, de como se sostiene el sonido en el aire, de como se combina el efecto sonido con el efecto vibración a nivel de piel…

Son facilitadores. Ayudan a la regulación emocional porque la combinación de vibación y sonido actúan arrastrando a nuestras ondas cerebrales a sincronizarse con esa frecuencia, caminan al paso de los cuencos. Marcan el ritmo, la longitud de onda. Nos llevan a ondas alfa, asociadas a la relajación y reducción de estrés.

Es por esto que se agradece escucharlos, son un ancla relajante.

Y ni te cuento lo que es para mí trabajar con ellos…

Y tú, ¿cómo estás?

Recuerda que si te aprieta, no estás en orden. no es tu talla. Ese nudo apretado en la garganta o en el estómago… Podemos trabajarlo para crear espacio y sentirte cómoda… Ampliar tu espacio interior, sentirte suelta, sentirte a gusto en tu piel…

Puedes pedir una cita aquí: Whatsapp 699 454 912

Día 17.- ¿Menopausia, o vivir en modo supervivencia?

La radio está casi siempre encendida en casa. Es un medio que convive conmigo. Hace compañía y a la vez que entretiene, informa. No solo de actualidad. Te trae temas que, sin ella, a lo mejor no llegabas a ellos.

Pensé en esto al hilo de una entrevista que escuché el otro día.

Hablaba un médico, profesor e investigador. Guillermo Antiñolo

Atrapó mi atención la frase: “Los síntomas en la mujer son diferentes…”

Me quedé ya muy atenta. Hablaba del infarto cerebral, pero vale lo mismo para el infarto de miocardio, cosa que sí sabía por una amiga que sufrió uno sin tener ninguno de los estándares de riesgo que se dan en el hombre…

Tema peligroso porque cuando no identificas los síntomas, estás dejando fuera ya los cuidados o las consultas pertinentes.

La conversación avanza.

Otra frase: “Al perder estrógenos, la vida de la mujer menopáusica, va en modo supervivencia a nivel fisiológico”

Este doctor aboga, desde su investigación científica, por la Terapia de reposición hormonal.

Nada más y nada menos que mejora la piel, el peso y la corrige el avance hacia la diabetes…

Eso tenían que habérmelo dicho antes, porque parece que a mi edad ya no estoy a tiempo. Hay que empezarla en los primeros años de ausencia de regla.

Así que no tienes tiempo que perder. Estate atenta, y consulta esto con tu médico de cabecera o ginecólogo.  

Ese tiempo que esperábamos como agua de Mayo, sin la incomodidad del ciclo hormonal  y todas sus molestias, resulta que se convierte en una bomba fisiológica que te engorda, que te lleva hacia la hipertensión, al metabolismo lento, a la diabetes…

Te lo cuento porque me parece una información importante. El modo supervivencia, aunque se puede alargar años, tiene riesgo y apura el estrés. Es incómodo y si puedes vivir tranquila… Adelante!

Te dejo aquí el enlace a su entrevista.

Dia 18.- La vuelta

Empieza Septiembre.

Estamos de vuelta.

Ha habido tiempo libre, si no del todo, al menos algo más libre.

Aparecen los tuyos, vienen, disfrutan, se van…

Hoy escribo desde el hueco. De ese hueco que queda de tiempo, de presencia, de apego… Ese que activa el rechazo, al principio.

Después, si quieres colaborar, te conectas contigo, con tu momento y no luchas contra la incorporación normal de actitud a la actividad.

Ese dejarse llevar, «con energía» es cómplice. Es a partes iguales obstáculo y guía…

Al final es el camino más corto para llegar a normalizar tu vida.

Aprender a atravesar situaciones que no apetecen, es el mejor aprendizaje para transitar el presente sin arrebatarse.

Normaliza tu vuelta, tu implicación, tu compromiso porque es lo que te mantiene, lo que te llevará a tus próximas vacaciones…

Agradece tu vuelta, tu dedicación, tu capacidad… No dramatices, no te sientas desgraciada, presisamente, por aquello que te hace libre y te paga las vacaciones…

¡Convive con tus obligaciones laborales!

Día 19.- ¡Llevo años pensando esto!

En redes sociales, he leído algo que, además de permitirme aprender, me reconforta porque siempre lo he creído así.

Un profesor de Universidad, Luis Manuel Martinez Dominguez, habla en Linkedin de la confusión en diagnósticos en TDAH y dislexia, con la simple falta de capacitación por parte de una pedagogía insuficiente. Dispedagogía.

En cristiano? Hay una tendencia a diagnosticar dificultades de aprendizaje donde simplemente hay un déficit metodológico.

Me encanta como explica que hay que «Exigir con firmeza sensible garantiza el acompañamiento… «

Si la exgencia es débil, si no exige el entrenamiento de este potencial, habrá un déficit en su desarrollo que simula un trastorno.

Esto va en detrimento del diagnóstico real, de esa persona que sí tiene la dificultad…

Día 20.- Elena se entrena con Mindfulness

Tiene 8 años. Tiene TDAH. Ha empezado a entrenar en Mindfulness.

Su madre que ha leído algo sobre el tema desde la neurociencia, me encuentra en una serendipia perfecta. Buscando otra cosa le aparecí y decidió hablar conmigo.

Empezamos a entrenar.

La primera sesión, por mucho calor que queramos poner, es un poco fría. No nos conocíamos pero la actitud es buena por parte de las dos.

Empezamos a observar emociones. Le pregunto:

– ¿Estás aburrida?

– Sí…

El primer contacto le resulta aburrido pero sigue atenta. Empezar algo no es fácil y esto es contraintuitivo.

Contamos un cuento, una nueva respiración, y como el primer contacto es difícil, hacemos una sesión más corta.

Le pregunto antes de salir:

– ¿Cómo te sientes?

– Relajada…

Tenemos a favor que los TDAH tienen una elevada sensibilidad, y eso ayudó para que pudiera integrar que la experiencia fue sensible, tranquila… Y sobre todo, nada está mal, nada hay que demostrar, ni corregir, ni conseguir. Solo aprender a estar observando lo que pasa AHORA.

Durante la semana que media entre una sesión y otra, se pusieron un audio mío para mantener el contacto con la práctica.

Ayer tuvimos la segunda sesión. Y fue muy diferente.

Hemos practicado a poner atención a un estímulo, pero nosotras en movimiento… Ya fue un juego…

También contamos un cuento, alusivo al tema que vamos a trabajar.

Practicamos la respiración escuchando, en movimiento, recibiendo vibracón, dibujando…

Esta vez, lo pasó bien! Se encontró con una actividad donde se puede mover, y reconocer aspectos de la experiencia que nunca había visto. Por ejemplo, al colorear. Hacerlo con atención plena le pareció una actividad nueva.

Atrapa tu atención. Llenar de color mientras respiras...

¡Una evolución rapidísima!

Nueva ocasión para comprobar que esta herramienta, ¡funciona!

Día 21.- Meditación de la mañana

Después de una conversación difícil, por llamarle conversación, vino una decisión difícil. Esto llevó a una despedida difícil…

Despedida porque ya pasé por otros episodios lamentables sin decir nada. Llegó el tiempo de responder y decidir. Adiós es una buena propuesta personal. Un buen «negocio»

Después del hartazgo llegó una situación que era sabido que llegaría algún día, pero no con esta incomodidad. Las otras veces fue muy desagradable pero, al menos, se guardaron las formas.

Día siguiente, al despertar, llega la meditación de la mañana. Incómoda, con el ánimo alterado busco conexión con el cuerpo.

Al principio fue una meditación muy verde, porque me fui a un paisaje natural, de montaña. Allí respiré.

Como siempre aparecen los latidos, otra vez soy yo en estado puro.

Me reencuentro.

Me hacía falta.

Me abstraigo.

El guía nombra la palabra refugio y entonces la meditación se vuelve azul.

Estoy en la playa, Santa Comba, caminando sin objetivo.

El refugio interno es azul y trae aire…

Un aire purificador.

Me recorre.

Me recorro, estoy dentro, es mi sitio, mi calma!

El sonido del mar marca un ritmo. Me acompaso con coherencia, ciclo a ciclo.

Entro y salgo con el aire. Me limpio.

Simplemente soy.

Intento dejar atras cosas que no traen nada bueno. Solo agradecer lo que llega.

Ya me he despedido de muchas cosas, personas, opciones, culpas…

Que sepa recibir y aceptar lo que llegue…

Día 22.- Si lo hubiera hecho antes…

Si lo hubiera hecho antes…

¿Cuántas veces has sabido que tenías que tomar una decisión y la aplazabas?

¿En cuántos temas?

A mí me ha pasado toda mi vida que lo que me imponía, lo aplazaba.

Decisiones sobre todo definitivas, que suponen abandono, o cambio, me asustaba equivocarme y seguí bajo un yugo que no me correspondía.

Resultó que, de tanto esperar, algún tema me explotó en la cara. Decisión obligada. Salto en el vacío

Fue difícil para mí la reconstrucción.

Laboriosa, con resistencias. Un infierno. Vale, sí!

Pero terminé encontrando mi sitio, cultivando nuevas formas de vida y bastante mejores.

La dificultad me frenaba, la duda de si podría.

De si una decisión equivocada me haría acabar mal era el pensamiento intrusivo, catastrófico que conseguía apartarme, sacarme de ese escenario. Es un planteamiento erróneo.

Lo cierto es que una decisión que te pone en una situación incómoda es la vía más rápida para enfocarse en la solución. No te quedas quieta.

A pesar de saber esto que te estoy contando, me ha vuelto a pasar.

Esta vez en el trabajo. Atada a un trabajo sintiéndome dependiente, cuando en realidad ya había iniciado, esta vez sí, otra vía de negocio, mío. Pero esto te lo cuento en otra ocasión…

Escapar a una decisión que asusta es inherente a la lógica humana pero más allá de la decisión, cuando vences el miedo, aparece la solución.

Abres caminos que no veías, que no existían.

Si lo hubiera hecho antes, antes hubiese podido mejorar y vivir de acuerdo a mis valores y preferencias y alejarme de personas que solo han aportado ruido a mi vida.

Hazlo, decide!

Día 23.- Por no creerme a la altura

“De todas las mujeres que habitan en mí, juro que hay algunas que yo ni conozco…” Vanesa Martín

 Soy todas las mujeres que fui y durante mucho tiempo fui una jueza ejerciente dura, por creer que no estaba a la altura…

Otras me incrusté en la que regentaba un almacén de miedo.

Otras fui la segura,

la depresiva,

la impaciente, fui todas sin sentirme bien en ninguna.

Ha habido versiones de mí que me impidieron avanzar.

Y eso soy, lo que tardé en atreverme,

lo que tardé en aprender a desenredarme,

lo que tardé en aceptar,

en creer,

en crear,

en verme capaz.

De una forma clara, también, hay alguna en pie desde el principio.

Es mi hilo, mi propósito, que aparece como la tejedora que favorece el espacio donde se desarrolla el juego y deja mi sello en todas las versiones.

Yo misma me reconozco en ese hilo, sea cual sea el momento.

Si puedo, evito pero cuando atravieso la dificultad, avanzo segura. No titubeo.

Soy valiente y miedosa a la vez..

Hoy me doy cuenta de que fue necesario ese incesante rosario de cambios,

de aristas,

de erosión,

de sufrimiento para llegar a la mujer que habito ahora,

que será otra mañana…

Ha sido un proceso y, claro, es la vida entera una sucesión de procesos.

Lo que el paso del tiempo me enseñó es que no soy muy diferente, que una  mayoría de personas pasan por procesos similares que las paralizan o que les impiden.

Ese no atreverse, ese no confiar es la causa de la pérdida de tiempo.

Y el tiempo se va…

Nada te garantiza que intentando conseguir algo vaya a salir resultado a tu gusto.

Lo que sí está garantizado es el resultado negativo en caso de no intentarlo.

Atreverse, confiando en el proceso, es aprovechar el tiempo en trabajar a favor.

No confiar es darle todo el poder al miedo.

En toda mi vida profesional he tardado en atreverme, en ver que me iría bien.

Mi primer trabajo fue difícil, no tenía ninguna experiencia en ese nivel educativo.

Hacerte responsable de una clase, en un colegio, en la vida real, creyendo que no sabes nada.

Recuerdo ese principio con nudo en el estómago, pero con mucho trabajo, salí adelante.

El día a día fue duro pero evolución muy positiva.

 Eso me  permitió sentirme cómoda.

Pero nada es eterno, el cambio está a la vuelta de la esquina y enseguida, empieza otra vez la batalla pero esta vez ya conozco el método, y ya sé que puedo.

Cada logro marca la casilla de salida del siguiente paso.

Ya, confiando, me atrevo.

Ya entendí que se entra sin idea y se sale aprendiendo.

Que se aprende haciendo.

Nada es como empieza, ni del nivel que se parte.

Cada dificultad marca el trabajo a realizar para resolver, es una agenda marcada que te ordena y exige respuesta.

Sin esa pauta, es posible que no trabajes con el mismo tesón, con la misma perseverancia. Ni tampoco aparecerán las mismas dudas.

Es como acaba, siempre.

Atrévete y si no encuentras el camino, busca ayuda pero no te quedes detrás de tus miedos.

P.D. Descúbrete, atrévete, desenredate… Practica, entrena, date el gustazo

whatsapp 699454912

Día 24.- Facilitadora de storytelling, sacacorchos de historias.

Hoy he tenido una sesión con @virginiaromera.

En su curso de storytelling para divulgación…

En su curso hay muchos módulos y ahora estamos en ese.

Todos tenemos historias para contar. Pero es decir: «escribe sobre ti…» y atascarte.

Tenía un bloqueo ejemplar.

– Virginia, no tengo historias sobre este tema…

– Lo vemos en clase, si te parece…

Llega la clase. Y Virginia se despliega.

Ella no conoce tu historia pero tiene la estructura tan arraigada que empieza a hacerte preguntas, que va enlazando según tus respuestas y cuando te das cuenta tienes un historión.

Un pis pas y resuelve. Ya tienes una historia.

Y la saca de donde tú no veías nada.

Me encanta esa faceta, esa habilidad, ese superpoder para pulverizar un bloqueo.

Me queda tarea porque Virginia preguntó con tanta habilidad que unió muchos puntos.

Elaboraré la historia y te la contaré, aquí y en el blog.

A escribirla.

Atenta!

Día 25.- Deglución atípica ¿También empujas tus dientes con la lengua?

Lucía tiene problemillas con /s/.

La escucho. Leemos en alto y la /s/ final la omite.

En sílaba directa la hace pero no es un sonido claro, se acerca al sigmatismo lateral.

En sucesivas lecturas, si pone mucha consciencia, hace el sonido pero no suena bien.

Se para (de manera casi imperceptible) para poder hacer el sonido.

Hay un obstáculo, sin duda. ¡La lengua!

Empezamos a hacer ejercicios que me indiquen dónde sitúa su lengua y ¡ahí está!

La lengua en medio, como el jueves.

Y ya parece obvio que una lengua fuera de su lugar va a dar que hacer al deglutir.

Miramos eso también: ¡Bingo!

¡Deglución atípica!

Pues tenemos tarea, hay que corregirlo. No es un trastorno en si mismo, pero puede provocar otro secundario. descolocar mucho dentadura, paladar… Así que ¡manos a la obra! Hay que corregirlo

Día 26.- La mentalidad, la semilla del cambio

Volví a ver esa película.

Ya la había visto pero esta vez la sentí más intensa.

Siempre pasa al repetir, percibes matices que se te pasan la primera vez.

Al final de la película el hilo que queda es como una mujer fue capaz de sostener su voz sin perder compostura y convencimiento, ni su humanidad.

Occidente, Oriente.

Ella, convencida de la importancia de la libertad de pensamiento.

Él, guardián de un reino cuya estabilidad se sostiene sobre la obediencia y la tradición.

Ana nunca se arrodilla antes el Rey como todos los demás súbditos.

Y no lo hace porque sea desafiante, sino porque viene de una cultura muy diferente. Ella entiende que la dignidad también educa.

Jamás renuncia a lo que cree. Porque enseñar desde la honestidad siempre mueve cimientos. Son las semillas de la nueva mentalidad…

Dentro de la obediencia que le debe al Rey sabe recuperar la grieta por donde inculcar y sembrar libertad:

No impone, dialoga.

No hiere, muestra.

Porque educar no es transmitir contenido.

Educar es abrir ventanas.

Es enseñar a pensar… En su caso a pesar de que su entorno obedece ciegamente.

Educar es acompañar sin domesticar.

Una historia, con choque cultural potente, no la destruye: se deja transformar

Ella aprende.

Él aprende.

Se desafían.

Se admiran…

Se enamoran…

El mérito es conseguirlo sin imponerse. Solo con ejemplo coherente, entereza de carácter y mentalidad libre.

Tiempo después el chiquillo, hijo del Rey, que fue su alumno, cuando ella ya ni estaba en el país, llega al trono.

El reino mantiene su indepencia.

Tres huellas del pasado, recuerdo vivido con su maestra van bordando tres decisiones históricas, tres pasos hacia la libertad.

Durante el reinado de su alumno:

Se abolió la esclavitud.

Se garantizó la libertad religiosa.

Y se reformó el sistema judicial, (Decide volver a Inglaterra cuando condena a muerte a una pareja)

Porque enseñar no busca obediencia, busca conciencia

Me encanta las historias bien contadas y esta peli, lo es. El hilo se ve durante toda ella.

Muchos valores en una mujer viuda con un hijo pequeño, que sabe ir sembrando con entereza, mentalidad ecuánime. Fiel a sí misma y su realidad.

Día 27.- El taller de escritura, «Hoy mi cuerpo sabe…»

El sábado hicimos el taller de escritura.

Un grupo pequeño porque es una cita para el recogimiento.

Las presentaciones, los saludos ocuparon poco tiempo.

Lo interesante era meterlas pronto en el taller, entrar en ese silencio que acompaña cuando no estás sola, para no dispersarse en conversaciones.

Empezamos, una pequeña meditación para sentir el cuerpo. Tomar conciencia. Hacer de la sala un lugar seguro, donde se encuetren cómodas.

Y enseguida, un par de preguntas para tirar del hilo, y ¡a escribir!

Cuando creí que solo escribirían ellas, estaba equivocada.

Verlas y ver el clima de la sala me activó, me puso a escribir. Aquí te dejo lo que salió, imaginando que hablaba con cada una de ellas:

“No sé qué escribes pero siento que sueltas, te veo.

Respiras en calma, en una tranquilidad de presencia pura.

El cuaderno siempre colabora, escucha muy bien. No interviene, no interrumpe, se deja cubrir. En cada palabra te va atrapando.

En él cabe desde lo más inocente hasta lo más íntimo. Es democrático, no dirige, no te arrebata el protagonismo.

Te permite aflojarte hasta donde tú quieras llegar.

Jamás te delatará.

Si pasado el tiempo vuelves a leerlo, ahí estará tu retrato de ese día, que será otro hoy porque todo cambia.

En todos esos retratos en palabras sales diferente, a veces te gustas, a veces no…

Pero siempre eres tú, con tu sencillez o con tu intensidad, en tu doblez o en tu alegría. Eres tú…”

El taller fue dinámico. Escribieron de manera fluída.

En diferentes ejercicios, diferentes preguntas.

Fue muy bonito verlas escribir, ninguna sabía de qué iba el taller, no podían venir preparadas pero se “derramaron” en el cuaderno.

Se abrieron, se encontraron, se sorprendieron de lo que les salió…

Alguna comentó:

  • “No sabía esto de mí”

Esa es precisamente la intención de estas citas con la escritura, verte reflejada en cosas que se nos pasan… Es un espejo maravilloso, no juzga, no hace ruido, solo refleja…

Habrá más sesiones.

Me propongo hacer una al mes, si estás interesada suscríbete a mi newsletter y allí te enterarás de la siguiente cita presencial. Y también de las que haya online.

Sigue con salud, consciente.

Día 28.- De esto ya hablan en la tele…

Hoy acabé antes de trabajar por razones ajenas pero me sirvió para terminar el día con más suavidad.

Al llegar bastante más temprano a casa, antes de escribir, encendí la tele.

Sin saber qué ponen a esa hora, sin escoger canal, nada. Solamente por curiosidad, ver que sale a esas horas.

No imaginaba lo que iba a ver, que fue una situación que ni pintada para ponerme a escribir.

Aparece en la pantalla Sonsoles y Laura Sanchez. Imagino que hablando de cine, pero no.

Ni idea de cómo empezó la entrevista, cuando yo me incorporo la pregunta que pillo iba de salud.

A Laura le han descubierto una diabetes tipo 1, en la pandemia. En una revisión rutinaria.

Hablan de cómo se sintió, de explicar un poco en qué consistieron los cambios que implementó en su vida…

Laura se convirtió en una especie de embajadora, visibilizando la enfermedad, luciendo en su brazo, en cada desfile que hace, el sensor que lleva para monitorear la glucosa, amadrinando la Barbie diabética, con su sensor y su móvil para consultar la aplicación…

También comentó cuál fue el origen de la enfermedad. ¡¡¡¡El ESTRÉS!!!!

Habló del estrés prolongado en el tiempo, en su caso por no ser capaz de ser mamá. Le dejó ese regalito.

Ahora también lo cuida, lo explica de una manera graciosa:

Ahora pareja de un torero, va a la plaza a verlo y le pregunta Sonsoles:

– ¿Cómo lo llevas y aguantas en la plaza?

– Untada en mantequilla… Dice entre risas.

Ha aprendido a suavizar su vida.

Ahora, después de que el estrés la arrastrase hasta la enfermedad.

Me gustó oírla porque descubrir lo que puede hacer el estrés para enfermarnos es una información vital. Que ayude a difundir cómo hay que combatirlo, lo mismo.

Cambia el programa y me vengo al ordenador a escribirte esto y empieza pasapalabra.

Está en pantalla Lorena Bernal. A lo largo del programa hable de su libro: «Empieza por ti. Cómo encontrar paz y felicidad duraderas»

Explica que para mejorar tu vida primero mirar dentro, aprender a aceptar y gestionar tu vida y eso mejora la mirada hacia fuera…

Oye pues para no ver nunca la tele a esas horas, el día que llego resulta que hay programación que me parece importante.

No escuches como si fuera lluvia. Es real. Todos sabemos lo que significa comernos el coco. Pues tiene consecuencias

Día 29.- ¡Me voló la cabeza!

En redes sociales, tan denostadas por algunos, habla también gente muy formada, que sabe mucho, vaya!

Leyendo a una doctora, sobre algo que ya sabía, me voló la cabeza. Porque, explicado por ella, supuso esa vuelta de tuerca que te permite profundizar y comprender mejor.

Texto relativo a nuestro diálogo interior.

Normalmente, tú eres el poli bueno y tu relato interior el poli malo… Es lo que suele ser…

Pues resulta que lo que parece un entretenimiento banal, esa charlita que tienes contigo a cada rato, tiene una llave sobre tu salud.

Las palabras no se las lleva el viento, eso lo sabíamos…

Sabíamos que, a veces, una palabra a destiempo, te hunde…

Sabíamos que cuando eres benevolente, te sientes mejor.

Sales de la alerta y eso te calma.

Pero no había llegado a comprender los beneficios reales.

Que tus silencios o tus mensajes sean tu primera medicina.

Puedes leerlo aquí

Te seguiré contando por aquí.

Abrazo

Día 30.- A veces, decir adiós, es una gran propuesta personal.

A veces, la decisión es dificil.

Cuando algo parece una buena apuesta o propuesta, aun suponiendo un esfuerzo, hay que aceptarla.

Perder el miedo y aceptar nuevas rutas, es crecer.

Va a suponer un proceso de adaptación, requiere trabajo a mayores de lo que hacías, pero siempre trae de la mano nuevas tareas, aprendizaje…

También nuevos contactos, convivencia, personas vitamina…

Hay que probar sin duda.

El problema es probar con una expectativa concreta, elevada…

Deberíamos poder afrontar los proyectos con ilusión pero viviendo el momento, paso a paso…

Porque no todo es como lo imaginamos.

No todo se desarrolla como hemos imaginado o entendido.

Porque la comunicación es difícil, y de lo hablado, no hay ni parecido con lo que viene después.

Y porque no todo el mundo tiene capacidad de trabajo en equipo, o una comunicación transparente, o la misma forma de relacionarse…

No tiene que ver nada con lo que tú haces, o no coincide con tu forma de trabajar…

Pero, de nuevo, tienes que enfrentarte a la decisión de dejarlo. Te sientes mal.

«Debería darme más tiempo, seguro que es la primera impresión, seguro que es pasajero…»

Todo este diálogo interno puede no ser cierto.

¿Y si sabes que no, que no es pasajero…?

Pero ya actúa el miedo… Siempre el miedo…

Recuerda que decir adiós, a veces, es una gran propuesta y apuesta personal.

Un tiempo razonable y ya sabes lo que tienes que hacer.

Aparta el miedo.

La sabiduría popular lo resume así: «Lo que mal empieza, mal acaba»

Pues, si lo has visto y reflexionado, cuanto antes…

No tengas miedo…

Día 31.- La mayoría de las fotografías que hago son sin cámara.

Ayer estuve viendo un vídeo en el que Eduardo Jaúregui, entrevista a Isabel Muñoz.

El es profesor de playfulness y ella fotógrafa.

Me gustó la entrevista porque es leyendo a algunas personas cuando puedes abrir la mente. Conocer y ponerte en los zapatos de personas que viven con otra prespectiva.

Lo primero que me llama la atención es que ella quería ser matemática y acabó siendo fotógrafa, para ver lo que no se ve… (Flipa)

También que decidió, cuando sus hijos ya no la necesitaban tanto, viajar a países lejanos a fotografíar otras culturas. A la edad de cuatro o cinco años…

Me llama la atención que a esa edad ella se sienta libre porque ya no la necesitan tanto.

No la juzgo, pero no puedo evitar darme cuenta de que yo tuve otras ataduras. No hubiera podido hacerlo. Me comería el desasosiego, la responsabilidad, la culpa.

Me doy cuenta de que decidí sentirme necesaria hasta el infinito.

No me pesa, pero es para contrastar las diferencias. Todo está bien.

No soy mejor que ella, no quiero decir eso.

Quiero decir que, aunque cierto que hay que poner límites, algunas personas tienen poco espacio entre sus límites, otras una inmensidad y otras los tienen pegados a la nariz, la espalda y los brazos.

Imposible moverse en una vida encajonada.

Ella se define como una persona «que no lleva bien lo del Mindfulness y esas cosas» y sin embargo es un festival de presencia toda su mirada.

La mirada de fotógrafa.

A la pregunta: ¿Cómo es la mirada de una fotógrafa?

Dice que la mayoría de las fotografías que hace las hace «sin cámara»

Observa, y va viendo la historia que después fotografiará.

«Ahora mismo te estoy mirando a ti…» Miro lo que me hace «sentir»

¡Me parece una mirada deliciosa!

Siempre observa, con lo cual, está en momento presente.

Está observando profundamente, quiere ver lo que no se ve… Presencia. Escucha profunda…

Y luego monta la historia y hace fotografías especialísimas, que van en un contexto que tiene interiorizado y lo cuenta en una historia gráfica. Sin juzgar. Me encanta.

Pura práctica informal. Pero es una vida muy MIndfulness

Hoy te propongo a ti ese juego.

Dedícate a fotografiar momentos.

Momentos en los que estás viendo un pelín más allá de lo que estás viendo. Valga la redundancia.

Un clic, un parpadeo cada vez que quieras «inmortalizar» algo que has observado por bonito, por diferente, por lo que sea…

Si estás atent@ puedes empezar a cambiar tu mirada, a observar con calma para ver que descubres, sin juzgar, sin tener que sentirte parte o sí… Lo que la experiencia te traiga.

Siéntete libre, hermana, diferente… Pero siénte!

Día 32.- Ese malentendido será intencionado?

Hoy traigo esta reflexión al hilo de la lectura que estoy haciendo.

La frase: «Lo que no te mata te hace más fuerte» atribuída a Nietzsche, la hemos escuchado todos. Y nos la hemos creído.

Lo cierto es que Nietzsche no escribió eso exactamente.

La frase suya dice:

«Lo que no te mata te hiere de gravedad y te deja tan apaleado que luego aceptas cualquier maltrato y te dices a ti mismo que eso fortalece.»

Es diferente, verdad?

En realidad habla de lo contrario pero la que se popularizó es más positiva, más amable e incluso más pueril.

Malo porque si lees bien la auténtica, advierte del peligro de aceptar el maltrato y la posibilidad de sometimiento por hacerte fuerte.

Lo que debemos desarrollar no es fortalezas a cualquier precio.

Lo interesante es potenciar nuestra conciencia, para que pueda darme cuenta de lo que quiero aguantar y lo que no. Eso sí que es una gran fortaleza…

Cuánto más desarrolles tu conciencia y tu capacidad crítica mejor liderarás tu vida.

Por eso el grupo te ayuda.

Te enseña a mover los límites, a ampliarlos para ver, para ser consciente de que otra forma de vida o de opinión son respetables y te hace más fácil el convivir, con iguales que viven de forma diferente.

Al mismo tiempo, te permite ver límites que estás dejando que traspasen, sin ser consciente.

Si a eso le sumamos meditación, ya es la repera…

Apúntate a un grupo, aquí en la web. Prueba. Juega.

La calma te espera…

Te esperamos.

Día 33.- Razones para escribir…

Las personas que han hecho un taller de escritura, repiten.

Es una actividad que va contigo. Va sobre ti.

Te ayuda a profundizar de forma amable…

Te descubre.

Te abre vías.

Te desenreda.

No importa que no lo hayas hecho nunca, es tu hilo.

El día 21 nos reunimos a escribir.

El tema esta vez gira en torno a los cambios.

Observar, dar un pasito para atrás, para ver. Desde atrás se ve todo…

Mover tus límites, crecer…

O cerrarlos un poco… para marcar un espacio menor…

Aunque buscamos calma y compartimos latidos, cada escritura es privada. Es soledad compartida.

Una experiencia muy reveladora, un viaje.

Saborear las palabras. Sobrevolar tu vida.

Activa tu modo dron…

Mira algunas razones para escribir aquí, en el blog

Día 34.- ¿Quieres un café?

No son pocas las diferentes versiones de las bondades o maldades del café.

Lo mismo lo destierran de tu vida que llega otra opción que lo sitúa como un verdadero remedio.

Yo con el café, que me gusta mucho, he tenido épocas de no tomarlo porque he tenido insomnio durante años.

Un día, supongo que se activó un recuerdo, me apeteció una tacita y deseché la idea.

La pereza de cargar la cafetera y volver a recoger…

Pero me quedó el run run.

Y así empecé a darle vueltas a la idea de hacerme con una cafetera de cápsulas…

Siempre a lo rápido, a lo cómodo…

Así fue como ese cumpleaños, de regalo, tuve mi primera cafetera de cápsulas.

Lo más interesante fue que empecé a tomar un café a media tarde porque como no dormía, ¿qué importaba ya?

Pues te diré que empecé a dormir mejor.

Supongo que mi cerebro necesitaba jaleo…

Lo digo en tono jocoso pero creo que fue así.

Era una época de mucho estrés, normalizado, y se ve que yo me empeñé en sacar el estímulo que no era.

En fin, hoy duermo razonablemente bien. No creo que pueda considerarme una persona insomne, aunque a veces, despierto en mitad de la noche.

He sacado de mi vida todo lo que me estresaba, me inicié y habitué a practicar Mindfulness y lo superé. Esto sería una buena historia para contar…

Ayer mismo salía la noticia de otra de las bondades del café.

Una o dos tazas pueden ser un seguro de prevención de la demencia…

¡Ahí queda dicho!

Ya no hay razón para no tomar café.

Todo con mesura puede tener una vertiente amable.

En exceso, se activa la maldad, incluso del agua…

Día 35.- Buscas calma… La necesitas.

Buscas calma…

Has llegado.

Estás en ese lugar que sabes que no puedes, ni quieres seguir.

Por eso vienes… Necesitas calma y guía para hacer camino.

En ese momento te presento a tu respiración.

Empezamos.

Timidamente te acercas a ella, te aferras a ella.

Veo el coqueteo y como te envuelves en su capa.

La imagen cambia, tu gesto se suelta.

Te abandonas al eterno ciclo de su entrega, te trae vida y la recibes con ahínco.

Te llena de agradecimiento esa exhalación, ese flujo, ese canal que te une con el exterior para que salga toda tu tensión.

Todo tu malestar se disuelve porque eres capaz de acompañarlo hasta la salida.

Notas el alivio, como te vas quedando libre, como ese nudo se deshace…

De pronto te distraes, te interrumpe tu rutina, y también la respiras…

Porque su perseverancia funciona como ancla, porque te ayuda a volver al ritmo y a reposar tu atención en eso solo, cómo entra, como sale… Por todo ello es fácil vovler…

Vuelve esa entrega.

Llenas, te ensanchas,

y lentamente, sin prisas, vas dejando salir el aire soltando todas las amarras de esa rutina que te aprieta,

que te anuda y te encoge,

que te obliga a protegerte.

Yo te miro, te veo otra expresión.

El relax se dibuja, perfila todos tus movimientos naturales, que surgen de una respiración amplia, profunda.

Te recoloca la postura, se ilumina una sonrisa…

Se abre una época.

 Os caéis bien, y te la llevas puesta pero como un as en la manga.

Volverás a ella porque la has reconocida como la mejor cómplice.

Tu respiración, tu sedante natural…

Ven a aprender a usarla a tu favor.

Día 36.- El regalo

E. me trajo un regalo.

Es linda, es una de esas personas que cuando hablan, te transmite paz.

Apareció hace muy poco.

Quiere aprender a hacer Mindfulness. Está preocupada por su memoria.

Ella cree que se olvida de las cosas. Para mí, un reto.

Siempre hay personas que aparecen y lo cambian todo. Suavizan, ralentizan.

Ayer vino confiada a la práctica.

– Me hace bien, dijo. Lo hago todas las noches. Te traje chocolate…

En el super, haciendo la compra se acordó de mí.

– Compré una para mí y otra para ti.

El chocolate, para mí, es un regalazo.

Acertó en todo, la marca que más me gusta, un elevado tanto por ciento de cacao y con naranja. Acierto total.

Estos detalles, aparentemente insignificantes, son oro.

Que alguien se acuerde de ti cuando está haciendo su compra, y se lleve para regalarte una tableta como la suya, es un tesoro.

Agradecida, por tanto.

Mi trabajo es bonito, no digo fácil, pero sí bonito. Me deja ver, aprender… y compartir!!

Hasta ahora, chocolate es la primera vez!!!

Pero en el plano humano compartimos mucho.

Día 37.- Y Detrás de la pantalla… Elo

Hace poco me suscribí a una newsletter, lo hice con cariño, porque era de una compi.

Hice una formación de Mindfulness con ella.

He descubierto sus clases de yin yoga detrás de la pantalla.

Acabo de salir de una de ellas.

Elo es una morena, de mirada clara.

Siempre sonríe.

Es alegre.

Pero su rasgo más sobresaliente es que es auténtica.

No ves gestos estudiados, no ves algo aprendido, es naturalidad y amabilidad en un mismo plano.

El contacto es muy fácil con ella.

Sus clases son fiel reflejo de lo que digo.

Acabo de salir de una clase suya.

Sábado, 10:30 horas.

Enciendo el ordenador y allí delante llevo mi esterilla y mi bloque.

Aparece ella. Habla con todas. Recibe. Atrae. Es un imán.

La clase es un regalazo.

Estamos agradecidas…

La clase es fácil porque Elo la explica muy bien, te lleva a lo que tienes que sentir, sin decírtelo explicitamente… Es buena comunicando.

Es un momento, una hora, para sentir…

La clase acaba y me siento despierta, estirada, relajada, conectada, plena!

Me gusta agradecer porque me ayuda a mandar a la mierda al Ego.

Cuando acaba la clase, lo que queda, como te sientes, eres tú.

Elo es el vehículo, nos lleva a todas, nos transporta, nos acomoda con mimo, nos cuida. Pero si no estás entrenada en la escucha, en la observación de lo que se dibuja en tu cuerpo, te pierdes muchas cosas…

Aprender a vivir desde el cuerpo es lo mejor que he podido aprender.

¿Qué sería de mí sin esta habilidad para recibir recompensas de casi todo lo que hago?

Observar desde el cuerpo, donde reside la quietud de la verdad…

La mente miente…

No te cuento más porque el otro día leí:

«La brevedad, bien usada, es respeto por el tiempo de quién lee…»

Un abrazo

Día 38.- Y otro taller de escritura…

El salto en el vacío entre trapecios, no tuve que darlo una vez, fueron varias las veces que lo hice. Y al mirar atrás ya te digo que fue con éxito.

En el taller que hemos hecho el tema eran los cambios que aparecen y te ponen la vida patas arriba.

Leímos un texto, era de una metáfora del salto entre trapecios. Las metáforas te colocan en el sitio exacto.

Esta vez el sitio era el archivo emocional. Episodio: Cómo sentí, viví, salí…

Al verlas escribir, con ritmo, se creó el silencio… Un silencio que invita, que contagia.

Me puse a escribir con ellas. Siempre me pasa.

Es un contagio positivo.

«Siempre creí que era el tiempo el que te aclimataba.

No lo es, lo que te aclimata a la nueva situaciión es la aceptación, el modo no lucha.

El habitarte en lo que toca ahora»

Es un párrafo de lo que escribí aquel día.

El taller hacía el recorrido por todo el periplo de los cambios.

Desde la situación en que se presenta la nueva situación, la anterior se esfuma, ya es un lugar a donde no puedes volver…

El tramo en el que estás perdido, asustado, sin dirección

Y, por fin, el que empiezas a vestir el vacío.

La incertidumbre es una constante.

Aprender a bailarla y respirarla es vital porque está ahí siempre y seguirá estando…

Ser semilla en la oscuridad es cubrirte de paciencia hasta que aparezca el brote.

Apertura. Abrirte a andar para hacer el nuevo camino.

Porque después de abrirte al cambio, mejorar y adaptarte:

¿volverías a atrás…?

Día 39.- Recuerdas a Pascual Maragall?

He visto hoy una entrevista a la hija de Pascual Maragall.

El alcalde de Barcelona que trajo los juegos olímpicos en 1992.

Ya no conoce a nadie…

Empezó por perderse un par de  veces por el barrio, se repetía un poco, y en un reconocimiento le detectan un Alzheimer incipiente.

Enfermedad neurológica degenerativa que va cambiando, quemando etapas. Pero siempre agudizándose.

Hace ya 20 años que lo hizo público.

Creó la fundación Pascual Maragall, dedicada a la investigación.

No conoce a sus familiares, reconoce la música…

Esta enfermedad llega a tu vida, bien como paciente o como familiar.

Cambia los roles de todos. El paciente pasa a ser dependiente.

Los familiares pasan a ser cuidadores. No hay un día distinto al otro, no puede estar solo ni un minuto…

Él se hacía fotos para reconocerse día a día, a sus hijos, nietos…

Archivo, diario personal con imágenes. Le sirvieron para trabajar sobre ellas…

Ahora ya es solamente  eso, un archivo…

Enviudó, y lo pasó mal pero también lo olvidó…

Cuidado y acompañado por sus tres hijos, su hija dice que sabe que está en familia, aunque no sabe quiénes son. Un matiz difícil de entender pero se entiende…

Se entiende que no sabe nombrar qué parentesco hay, quién es hija o nieto… Pero se sabe acompañado y sabe que no son extraños, conoce las voces… (la música)

Su hija dice que están empezando a ver frutos de la investigación.

Se puede frenar dice Cristina Maragall.

Ya se conocen medidas de prevención, diagnóstico antes de que aparezca… Empieza a haber fármacos…

¿Estarán las instituciones interesadas en invertir en ello?

¿Crees que es problema de otros?

¿Ves la importancia de colaborar en instituciones que investigan?

Día 40.- Ese final del mundo

Sensaciones al natural

Hay un fin del mundo en cada playa… Ayer lo comprobé.

No es solo un final físico porque se mezclan dos medios: tierra y mar.

 Hay un final emocional, una desconexión.

Otra existencia, otro  ritmo al respirar.

Entras en otro decorado…

Queda atrás el mundo urbano que te crea la ilusión de que tienes…

sabes…

controlas…

decides…

Sentirse parte de la inmensidad, una meditación azul

Cuando te aúnas con la naturaleza tu percepción se recoloca y te hace sentirte parte del todo…

Llegué y la luz de un día azul,

el espacio inmenso de ese suelo de arena que se mueve bajo mis pies, me incluyen.

¡Ya soy una con la inmensidad!

Vivir el momento en una playa, casi vacía, sentir…

Sentir el olor del mar, los colores azul y blanco del movimiento marino, yendo y viniendo…  

Ese sonido de respiración oceánica que te sincroniza y te hermana con la marea.

No solo te atrapa la atención, además, te renueva en cada inhalación.

Mimetizada, absorbida por el paisaje, formo parte de ese decorado.

Soy diminuta e inmensa a la vez…

Día 41.- De una taza a otra

Los días de viaje siempre empiezan con prisa.

Aquella mañana, incluso antes de abrir los ojos, ya tenía la sensación de prisa dentro. La sentía en el estómago.

Empiezo el día.

Al salir de la ducha, la maleta abierta sobre la cama.

El traje esperando.

El móvil vibrando sin descanso.

Puse el café al fuego.

Mirando el reloj, haciendo cálculos, recortando minutos, parece que me ayuda a estar orientado.

Salió el café.

Terminé de vestirme rápido para tomarme el café calentito.

Ya en la cocina cogía la taza en un gesto rápido, tropezó con el borde de la mesa y el café voló sobre mí.

Noté el calor atravesar mi camisa.

Vi el traje como recibía el café.

El suelo…

Me quedé quieto unos segundos, como si todo se hubiera detenido de golpe.

Cambiarme, limpiar todo muy rápido, mientras mi ánimo se disparaba en un pico de estrés que me apretaba el pecho.

Salí de casa corriendo

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