Hace poco impartí un taller: “Perder el miedo a hablar en público” en Ferrol. Lo organizaba Mulleres Ártabras. Es necesario porque todas nosotras tenemos que exponer en público, con frecuencia.
Es cierto que para coger soltura sólo hay que ponerse a la tarea, pero siempre vas más segura cuando te guían en aquello que has de estar más pendiente.
Es un taller que ya había hecho otras veces, siempre remodelo algo, siempre es práctico.
La tarde anterior hice una exposición en casa de lo que sería mi puesta en escena al día siguiente, para medir tiempos, y para escucharme…
En mi ensayo estuve viendo a Virginia Romera, mi mentora de storytelling, sentada a mi izquierda. En él, mi propio taller para verme, para tomar contacto conmigo, me dirigía a toda la sala (imaginaria) y en el barrido de mi mirada, cuando llegaba a mi izquierda, allí estaba ella.

Al día siguiente, Virginia se queda en un atasco, es por eso que llega un pelín tarde. Ocurren dos curiosidades:
- Se pierde la historia con la que abro el taller.
- Todas las chicas se habían colocado donde quisieron, Virginia tuvo que colocarse donde quedó sitio, justo a mi izquierda… Por poco me quedo sin palabras… La visualización fue premonitoria.
El taller fue interactivo, porque nos interesa para conseguir la atención de la audiencia. Sabemos que es difícil de mantener, pero si lo facilitamos con una intervención plana, monótona, la dispersión está garantizada.
La idea es tomar conciencia del cuerpo. Sentir el cuerpo aquí, ahora. Es tu “guarida” desde ahí hablas segura.
El lenguaje no verbal es el vestido de etiqueta que acompaña al mensaje, debe llegar al corazón de la audiencia. Es lo que tienes que entrenar. Es la prueba del modisto, como moverlo, y cuándo… Donde te ciñe, y que no apriete, todo a medida.
El mensaje lo tienes claro, sabes compartir información de lo tuyo, lo que tienes que entrenar es la colocación, tu puesta en escena.
Puedes liderar la comunicación si te fusionas con la sensación, con el movimiento, tu cuerpo te acompaña:
- ahora lanzo una pregunta, abro un silencio, doy espacio a las respuestas,
- puedo moverme, o quedarme quieta.
- No pierdo el contacto visual…
- Quizás ahora aprieto y hago un sprint con las palabras,
- ahora las ralentizo sonriendo…
- Como a veces subo el volumen, cuando bajarlo…
- La respiración… Marca el sosiego o lo contrario…
- Siempre a pocos, mi mirada, mis silencios, mi tono, el gesto, LA POSTURA!
Es la puesta en escena de tu seguridad, te la da el cuerpo al moverse, al quedarse quieto y testar su presencia con un pequeñísimo anclaje… Esa pequeña tensión, al soltarla me suaviza y me recuerda la sensación de la relajación. Pero que te da la fuerza, la valentía, la seguridad del torero cuando le da la espalda al toro…
En este taller hicimos una pequeña meditación, encaminada a bajar al cuerpo y encontrarnos también con la respiración consciente, indispensable para hablar de forma cómoda. Ese anclaje a mi respiración es la llave para encontrar mi concentración y no perderme…
Hemos practicado la respiración coordinada con el habla, hemos recitado palabras, las hemos paseado. Recitar los días de la semana, los meses del año, mientras te mueves o te quedas quieta… Con intención, con consciencia. Llevando cuenta de la respiración…
Fuimos de historia en historia, intentamos aprender a hablar desde la sonrisa, que tanto hace por nuestra tranquilidad…
Es trabajo de Logopedia y Mindfulness… No encontré mejor fusión para entrenar, es una mezcla transformadora, que funciona como un bálsamo.
No puedo disfrutar más de un taller que da tanta cancha. Te lleva a ti, a tu esencia, a tu autenticidad, para desde ahí, comunicar.
Lo practicado ha servido para hacer un elevator pitch y su exposición posterior. Todas lo hicieron. Así que ya ves que va rápido. Es entrenar y a la vez exponer. No esperamos estar seguras, nos lanzamos desde ya porque se aprende haciendo, y mejor empezar en un entorno seguro y paso a paso tejer seguridad. Teoría sí, pero la práctica desde el principio. Así no hay hielo que romper…
No se prepara en un día…
Es un entrenamiento…
P.D. Si a ti también te da miedo exponer, hablar en público, la invitación es a que te anotes a este entrenamiento en la web. Podemos hacerlo de forma individual o en grupo.
Quítate el miedo, porque comunicar es ganar, siempre!
P.D. Estos son algunos de los comentarios de ellas, asistentes al taller:
María LR
Estuvo genial Kika! Súper útil para todo. Ahora nos toca poner en práctica lo aprendido
Marga C.
Gracias kika! Se me pasó la mañana volando. Gracias por tu trabajo
Ana Al Muchas gracias por la formación y todos los trucos que nos has dado
P.D. Después del taller, las más valientes empiezan a mostrarse. Mejoran su exposición, hablan desde el sosiego, articulando muy redondito, con un gesto amable, sonriente… Se ve la seguridad, está cómoda… Te dejo el enlace para que la veas, es Virginia Romera, storyteller.






