Bienvenid@ a una entrada más de lectura
Y sí, otra vez voy a hablarte de la lectura pero no solo en el sentido de la formación y amplitud que da el lenguaje a nuestra vida, que también, esta vez vamos un pelín más allá.
Hemos oído todos que para considerarte intelectualmente culto, debes leer ensayo, historia, antropología, filosofía, etc.
¿A que sí? ¿A que lo has oído?
Es cierto que la lectura de textos de no ficción nos ayudan a entender muchos eventos que hoy vemos o celebramos, y saber de dónde arrancan…
Que ayudan a darnos conocimientos y eso nos ayuda a entender y a conocer nuestra historia, entorno, etc.
Pero verás, esta semana he visto un vídeo de un psicóloga americana
En él se explicaba el resultado de un estudio que hicieron con varios grupos de control.
El grupo que leyó ficción puntúa mejor leyendo a las personas, comprendiéndolas, sólo con ver la expresión de sus ojos.
Enriquecer nuestra capacidad de empatizar e intuir, leer psicológicamente a las personas, son habilidades sociales que amplían nuestra compasión y nuestra comprensión. Completa nuestro capacidad funcional que estudia la Teoría de la Mente.
Leer ficción, sabiendo que es mentira, que es una historia que alguien nos cuenta, desarrolla empatía.
Empatía que puede ser: Afectiva y cognitiva.
La afectiva es esa que nos contagia emociones, es la parte que activa sentimiento en mí.
La cognitiva, que nos interesa más, es aquella que nos deja ver cómo piensa y siente la otra persona, aunque no coincida con lo que tú sentirías en su lugar.
Te permite ponerte en sus zapatos.
Te permite construir una representación de su mundo interior.
La lectura de ficción desarrolla esta última, la cognitiva.
Pensar en los personajes por ejemplo:
– Lo que está pensando
– ¿Por qué está reaccionando así?
Estás usando la red neuronal por defecto, la misma que usarías en el análisis de los personajes si fuesen reales. Activas nuevas vías neurales.
Trabajas el mecanismo que te obliga a ponerte en el lugar del otro.
Tienes que construir, inferir, porque la narrativa es abierta y puede tener varias interpretaciones, así que la lectura de ficción puede modificar los modelos que usas para entender el mundo social, que es complicado.
Esa simulación que haces al analizar lo que lees, tanto en personajes como en la propia evolución de la historia, produce aprendizaje transferible a nuestra capacidad para leer la realidad, precisamente, por usar la misma vía que usarías en una situación real.
Lo bueno es que la narrativa de ficción te da una perspectiva de: el interior de un asesino, de la estructura emocional de un personaje que enfrenta la muerte, de otras épocas, de otras culturas, que no puedes tener en la experiencia directa.
Situaciones que no puedes transitar en vivo, puedes seguirlas en una experiencia narrativa.
Es por eso que una película, cuando habíamos leído el libro, nos gusta menos. Porque pierde la narrativa la explicación de todo el interior y la motivación que provoca la reacción e interpretación del personaje.
En una situación real, esto no puedes verlo, no ves nada más que el comportamiento de la persona, pero no ves el recorrido, la motivación, lo que siente…
Todo esto va modelando nuestro cerebro y nos entrena en habilidades sociales y en capacidad de análisis de situaciones sociales y de comportamiento.
El estudio reveló que el grupo que leía novela de ficción tenía mucho más desarrollada la capacidad de leer personas, en comparación de los grupos que leían narrativa de no ficción.
Así que cuando alguien te diga que leer “novelitas” no vale más que para entrentenerse, ya le vas explicando este rollito.
Al margen de que hay novelas tan bien documentadas que puedes verte en medio de la plaza roja de Moscú o en una de las cuestas más empinadas de San Francisco…
La novela mejora la conectividad de tu cerebro y su funcionamiento.
Así que, a leer sin parar.
Es divertido, formativo y te da lenguaje y perspectiva psicológica para entender la vida.
¿Alguien te da algo parecido?
¿Puedes recordar algún personaje, alguna historia que haya cambiado la perspectiva que tenías sobre algo?
¿Has visto algún rincón nuevo en algún personaje de ficción que nunca habías visto en la vida, en nadie?
¿Has sentido alguna vez que un libro te ha descubierto algo, lo que sea?
Si te apetece, escribe sobre alguna de estas preguntas.
Puedes descubrir algo que todavía no te habías percatado.
Escríbete!!! Y si quieres cuéntamelo.
hola@kikaevialab.com, aquí espero tu texto.
Posdata. La imagen es de Gabriel S. Agradecida.






