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Escribo porque no sé hablar

La pequeña Ana María decía, escribo porque no sé hablar. Así lo resumía ella.

Porque cada vez que lo hacía, despertaba risas, burlas de las otras niñas en clase, incluso de la profesora, de su familia…

No salían las palabras, se atropellaba al hablar. Era una niña tartamuda.

Esa falta de compasión, de no saber estar a su lado, acompañando su dificultad, era un reflejo de la época… Años 30 del siglo XX

Eso la fue encerrando en un silencio obligado, en una profunda soledad.

Le gustaba estudiar y lo hacía, ella se sabía las lecciones pero no podía recitarlas con soltura, por lo que era reprendida y castigada. También eso contribuyó a su aislamiento.

Un encierro en sí misma.

Se refugiaba en al bosque porque la naturaleza la respetaba. El baño de sensaciones, el verse formar parte de la inmensidad, los sonidos, los diferentes aromas naturales… Ahí era libre

Aprendió a observar, a construirse un mundo para ella que le enseñaba a transitar el tiempo entre historias que iba enlazando para no estar sola. Y comenzó a escribirlas.

Con el tiempo diría: “Recuerdo que un día, al partir entre mis dedos un terrón de azúcar, brotó en la oscuridad una chispita azul. No podría explicar hasta dónde me llevó esa chispita azul. Pero creo que todavía hoy puedo, a veces, ver luz en la oscuridad. Eso es lo que hago cuando escribo”

Cierto que en esa época los niños no tenían ningún protagonismo, pero ese desapego cuando aparece una dificultad, tan alejada de cualquier cosa que ella pudiese hacer para mejorar, eriza la piel.
Lo grande de la historia es la fuerza interior de una niña que no teniendo posibilidad de convivir, de compartir, pero interesada por la lectura y lo que aprendía estudiando, se convierte en una escritora novel y con el tiempo profesional.

Consigue en el año 2010, el Premio Cervantes.

Esa niña se llamaba Ana María Matute

Fallece en 2014. Ha sido una gran escritora. Sus vivencias inciden de manera directa en su escritura. Lo confiesa abiertamente, aprendió a ver luz en la oscuridad, eso hacía al escribir.

Su mundo era oscuro ¿Te imaginas una niñez, sin palabras?

«Escribo porque no sé hablar»

El dolor de ese encierro, de esa soledad (oscuridad), no se contrarresta con nada, imposible de olvidar una infancia soterrada.

¿Qué podía sentir Ana María en ese momento que le preguntaban la lección y sabiéndosela, no poder recitarla…Y la respuesta sea un castigo?(Oscuridad)

El final de la historia es grande pero no frecuente…

Esas dificultades en el lenguaje o el habla son, en muchos casos, dejadas de atender por no darle la importancia suficiente…

La esperanza del “Ya lo hará”, “es pequeño”, “No tiene importancia” hace que los niños, lo vivan con vergüenza, en soledad… Ese sufrimiento dejará huella emocional, cuando podía ser evitado.

Yo como te he contado en otras ocasiones vengo del mundo del Magisterio, he enseñado a leer y a escribir, he dado clases de lengua en Primaria. He crecido profesionalmente observando la dificultad y dedicándome a ella. Por eso soy logopeda porque no he querido que alguna “Ana María” que pasase por mis manos, recorriese su vida escolar en la soledad de su diferencia.

Me hubiese encantado tropezar con ese caso, y acompañar a la niña en el tiempo, probando ritmos, cánticos para educar su coordinación de habla y respiración… Aprender a ser conscientes las dos de donde empieza el tropiezo, cuando aparece, en que circunstancias mejora o empeora para interiorizar actitudes que mejoren el momento…

La invitación para ti como madre, padre, es estar atento porque muchas cosas se nos pasan a todos, en la crianza. Buscamos orden, cumplir horarios, en definitiva, llegar a todo. Pero hay pequeñas cosas que no seguimos por no darle importancia y que para el niño es un mundo que no va a poder resolver.

El lenguaje es importante para la vida, porque todo es lenguaje y sin él, empezamos a sembrar y regar el fracaso escolar, además de lesionar un desarrollo en armonía, en compañía.

No tardes, el tiempo es oro porque los procesos no son inmediatos.

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Kika Evia Lab, Mindfulness y logopedia en Ferrol
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