El taller de Mindfulness impacta en los equipos de trabajo, suaviza la convivencia y mejora la comunicación. Iniciar el camino de la cohesión del líder con su equipo, inicia el camino hacia el éxito.
Te lo cuento en esta historia
El taxi me recogió en casa. Íbamos con tiempo.
Las calles vacías, ni sombra de vida. En su forma habitual, es un recorrido muy transitado.
Llegué tan pronto que tuve que esperar en la estación.
El tren salió puntual, 5:50… La primavera asoma tan pronto como empieza a amanecer.
Madrid me espera.
Un taller de Mindfulness para personas que dirigen equipos en el Hotel JWMarriot Madrid.
Pensé que tantas horas sentada se me haría largo. Pero una vez más compruebo que la mente todo lo agranda y es peor cuando imaginas que lo que es en realidad
Es la segunda sesión, voy tranquila.
La primera vez fui con un pellizquito de miedo.
Es un taller de formación que les da su empresa, no lo eligen ellos y se me colaba algún pensamiento oscuro que te recuerda que una posibilidad, es el desastre. Que no interese.
La seguridad en mi misma fluctúa si no estoy atenta.
Lo he visto, hablo con él:
- Eres miedo!!! Te conozco, te he visto muchas veces, te gusta merodear, intimidar…Yo estoy segura. Tu paseo por mi mente dura poco. Te reconozco por más disfraces que utilices…
Esta vez iba tranquila.
Hicimos el taller.
10 personas en la sala.
Rompemos el hielo. Iniciamos una práctica suave y corta, apenas enlentecer la respiración, estar atentos, observar…
Empieza a crearse otro escenario en su interior.
Hemos salido del Excel, del objetivo, del resultado…
Hemos entrado en otro modo de vida, respirar, latir…
Es el modo Ser. Están desconectados del deber y la prisa…
El gesto se suaviza.
Salimos de la práctica en apenas unos minutos y lanzo una pregunta a cada uno:
- Puedes definir lo que sientes, con una sola palabra?
- Calma
- Tranquilidad
- Paz
- Libertad…
- Me he llenado de oxigeno….
Tan solo una palabra cada uno y todas apuntan a un lugar en calma.
Hemos continuado la sesión con otras prácticas que ayudan a atravesar la dificultad, la molestia.
Un aprendizaje crucial para la calma y el equilibrio porque los problemas seguirán llegando de manera incesante.
Al menos, han descubierto que viven de otra forma si cambian el foco.
Han aprendido.
Tener un escenario a donde regresar a ratos, lleno de calma, tranquilidad y “oxígeno” es muy útil en tu vida y en especial si diriges un equipo de personas.
Porque suaviza desde tus intenciones, tus acciones, tu comunicación, tu escucha…
Entrenar en grupo en tu centro de trabajo es una buena forma de crecer en mentalidad, compromiso y convivencia.
¿Te apuntas? ¿Quieres los equipos de tu empresa más cohesionados y enfocados?
Te dejo aquí mi web: kikaevialab.com
Puedes consultar o anotarte a talleres, en su lista de espera.






