El 8 de Marzo no es una fecha más en el calendario.
Es memoria, es camino, es futuro.
Es responsabilidad, es perseverancia, es resiliencia, es reivindicación y es transmisión de valores a las nuevas generaciones.
Nosotras educamos…
Se acabó la dependencia.
Seamos libres.
El papel de la mujer trabajadora ha ido evolucionando a lo largo del tiempo.
Hemos pasado de ocupar espacios limitados, y oportunidades reducidas a una presencia más visible en ámbitos diversos:
- En la empresa
- En la ciencia
- En la educación
- En la cultura
- En política…
Hoy hay mujeres liderando, creando, decidiendo, enseñando, investigando, construyendo, en espacios y ámbitos que antes no podían estar.
Hace años que se titulan más universitarias que universitarios.
No es casual.
Ha sido gracias al esfuerzo y la valentía de muchas mujeres, que han decidido ser, que han decidido estar, que no se conformaron.
Ha sido una lucha, nadie nos ha regalado nada.
Ha sido una conquista que por algunos rincones sigue teniendo aristas… y hay mujeres pagando un precio muy alto.
Pero no es sólo una conquista social, nooooo!
Es humanidad, es respeto, es dar espacio para el desarrollo individual.
Mírate en el miedo de esa mujer golpeada y dominada…
Mírate en los ojos de esa mujer que solo puede hablar si su padre o su marido le da permiso…
Mírate en la vida de esa mujer que no puede salir a la calle si no es con un hombre…
Mírate en esa mujer que aguanta humillaciones y abusos porque en su país es legal la violencia contra la mujer…
Siéntete en su piel y siente ese dolor.
El feminismo debe dejar de ser una opción ligada a la política.
Debemos sentirla como una obligación ligada a los derechos humanos.
Podemos mirar el futuro con orgullo pero con respeto y determinación, porque esto no es un logro cerrado ya.
Es un camino.
Es un proceso vivo.
Se construye día a día.
Que cada generación avance.
Que cada voz sume.
Y que no dejemos de hablar, escribir y rechazar la opresión a las mujeres en los países que exista…
Es un deber moral, no olvidarse de que hay mujeres que viven presas en la mentalidad de algunos hombres.
Es humanidad compartida.
Agradezco, celebro y sigo caminando.






